Una tarde surrealista

Una Tarde Surrealista

La escritura puede ayudarnos desde distintos frentes a conocernos mejor e interactuar con realidades distintas. Muchos empezamos a escribir desde un lugar muy visceral, en el que estamos explorando nuestra propia voz y experiencias para descubrir algo a partir del lenguaje. De pronto, la profesionalización del arte nos hace olvidarnos del carácter lúdico y transgresor que en realidad tiene el acto creativo, y es eso lo que queremos evitar en este taller de iniciación.

            Para los surrealistas, la búsqueda de la libertad era parte importante de la creación. Además, era parte importante hacer una exploración del inconsciente para descubrir lo verdaderamente humano. Así, hacían actividades como la escritura automática o el cadáver exquisito, que apuntaban por una escritura que se distanciara lo más posible de las limitaciones de la razón. Ya fuera de manera individual o colectiva, la intención siempre fue desatar las amarras y dejar fluir el espíritu creativo inherente al ser humano. Como muchas otras vanguardias del siglo XX, recuperaron la magia del arte primitivo, el pensamiento holístico de las culturas no occidentales. Antonin Artaud, por ejemplo, documentó su ávido interés por la cultura Tarahumara; asimismo, los surrealistas exiliados que vivieron en México se vieron cautivados por las reliquias prehispánicas que encontraron aquí.  Parte de esta “vuelta” en el tiempo tiene que ver con liberar de la carga racional al arte y más bien retornar a la creación primigenia. Los juegos surrealistas, entonces, pueden convertirse en una manera de ayudarnos a buscar distintos lenguajes para acceder a la esencia de las cosas, que queremos abordar desde distintas manifestaciones artísticas.  

            Revisitar esta corriente artística es importante para liberar la creación. A través de distintas actividades inspiradas en el arte creado por dichos artistas del siglo pasado, podemos indagar en nuestro inconsciente y dejarnos llevar por el espíritu lúdico. Así, será interesante leer las historias de mujeres misteriosas, que tenían mucho de brujas o hechiceras, de Leonora Carrington, o los sueños de Remedios Varo para encontrar inspiración. Podemos, asimismo, centrarnos en actividades más colectivas como el cadáver o un juego de preguntas y respuestas a ciegas. Discutir un poco sobre los personajes que conformaron el movimiento, es también un asunto de bastante interés; en sus excentricidades podemos encontrar la libertad del artista que une el arte con la vida.

            La iniciación a la escritura creativa que planteamos aquí, apunta por deambular entre la guía del surrealismo y la intuición individual y colectiva, partiendo de la idea que, en principio, la creación artística es libre, lúdica e incluso pueril. La intención de reconectar con cierta sensibilidad artística, así como sublimar nuestras propias inquietudes en una actividad como la escritura, no solo es a nivel individual, sino también tiene que ver con buscar cierta idea de colectividad gracias a la actividad creativa. Muchos de los ejercicios surrealistas desdibujan la figura del autor, así, dejando un poco de lado el egocentrismo creador, podemos encontrar un sentido de pertenencia a un colectivo de artistas, unidos por una búsqueda afín.  Si bien, al final del taller podemos hablar sobre ciertas estrategias para trabajar más los textos, la intención primaria es liberar la pluma y sorprendernos por nuestros propios descubrimientos.

Autor: Donají Zavaleta